La infraestructura digital es ahora infraestructura pública; simplemente no hemos comenzado a tratarla de esa manera. Cuando fallan las carreteras o las redes eléctricas, las reparamos colectivamente. Cuando fallan los sistemas digitales, esperamos que las empresas privadas intervengan. Esto es al revés. Si internet va a ser la base de la sociedad global, los sistemas que lo sustentan deben ser: abiertos, verificables, resistentes al control unilateral y, sobre todo, responsables ante las personas que dependen de ellos. La Segunda Era de @Polkadot trata sobre diseñar infraestructura digital que se comporte como infraestructura, no como un producto propiedad de un puñado de empresas.