Recientemente descubrí algo un poco triste y un poco alegre: siempre pensé que lo que más amaba era programar + hacer productos, pero ahora disfruto más crear contenido en video + marketing. He reflexionado seriamente y la razón principal no es que la retroalimentación de lo segundo sea más rápida. Sino que, en cierta medida, la vibra de programar ha privado de la alegría que trae la programación en sí misma. 😭 Ya no soy puro...