El Banco de Canadá confirmó lo que el WEF ha estado promoviendo durante años: ‘Los canadienses deben aceptar un nivel de vida más bajo.’ Sin crecimiento. Sin prosperidad. Solo ‘cambio estructural’—código para menos propiedad, menos libertad y más dependencia. Después de una década de políticas fallidas, el futuro que están vendiendo no es progreso. Es ‘No poseas nada y sé feliz.’ Esta no es solo la realidad de Canadá. Es el plan globalista. Despierta.