Momentos como estos nos recuerdan lo implacable que es el trading. Entramos en buenos niveles con tesis sólidas, pero a veces el mercado simplemente se derrite a través de todo. Los sabios cortan rápidamente porque han pagado por esos instintos antes, pero para el resto de nosotros, la verdadera lucha comienza después de los gráficos: nuestras emociones. Aquí es donde la mayoría de las personas se rompen, especialmente en la máxima volatilidad. Y sé que es difícil escuchar esto ahora, pero es verdad. Siempre es más oscuro antes del amanecer. Recuerda, la vida sigue siendo abundante. Las oportunidades aún llegan. Sobrevive ahora para que puedas luchar de nuevo. Esto es lo que me recuerdo activamente cada vez que me siento emocionalmente abrumado. Si tienes convicción, mantén. Si no, vende. Preocuparse no cambia nada. En cambio, el mejor paso adelante es tomarse este tiempo para reflexionar y mejorar. Y en este caos, una cosa se ha destacado para mí: los mercados de predicción. Su simplicidad corta a través del ruido emocional con solo una pregunta honesta: "¿Crees que esto sucederá?" Eso... es libertad emocional.