En 1965, la John Birch Society se opuso a la Ley de Inmigración Hart-Cellar, advirtiendo que sería una herramienta de los globalistas, promoviendo la inmigración masiva para diluir la cultura y la soberanía estadounidenses. Hoy, con estafadores somalíes defraudando a América, ¿habría alguien con ojos que no esté de acuerdo?