Casi ningún hombre heterosexual en la historia del mundo ha pensado que los tacones altos sean un punto a favor. La mayoría piensa que son tontos, poco prácticos y poco atractivos. Como la mayoría de la moda femenina, no tienen nada que ver con atraer a los hombres, sino que sirven como señal para otras mujeres. No dudes en no hacerlo.