Como industria, hemos gastado colectivamente miles de millones de dólares en abogados y lobby para permitir un arbitraje regulatorio que, en última instancia, perjudica a todos los poseedores de tokens que no son los primeros insiders. ¿Los poseedores de tokens obtienen algún beneficio adicional de todos estos nuevos cambios regulatorios o simplemente hemos legalizado la emisión de un token sin recurso legal?