Las mismas personas que pasaron la semana defendiendo a los estafadores de guarderías somalíes y a un dictador comunista narcoterrorista son las mismas que llevan diciendo que el ciclo de Bitcoin "se ha acabado" y que nos dirigimos a los 30.000 dólares por moneda. Todo está impulsado por una cosa: una severa podredumbre cerebral. Terrible.