Las personas que se oponen a los centros de datos espaciales porque necesitamos priorizar Marte están perdiendo el punto: los bajos volúmenes conllevan altos costes. Los centros de datos espaciales multiplicarán por 10 volúmenes, con un desplome en los costes de lanzamiento y hardware. Eso hará que Marte y otros proyectos espaciales sean mucho más asequibles.