Normalmente no me gusta ser alarmista, pero cualquier estudiante de historia te diría: todas las luces parpadean en rojo escarlata. Quiero decir: - Expansión militar masiva: comprobado (ver más abajo) - Amenazas de anexión: comprobado - Disposición demostrada a usar la fuerza unilateralmente: comprobado - Nueva doctrina imperial proclamada: jaque - Retirada de organizaciones internacionales y tratados internacionales: comprobar En este momento ni siquiera estamos viendo señales de advertencia. Estamos viendo la cosa en sí, en movimiento. La única forma en que el mundo detenga este tren es dejando las diferencias a un lado y formando una coalición equilibrada. Si no, las fichas seguirán cayendo una tras otra. La esperanza de autocontención de una gran potencia rebelde no ha sido históricamente una estrategia muy exitosa. La autodisciplina requiere instituciones (que ahora están siendo eliminadas) o normas (que ahora están siendo destruidas). Lo único que puede traerlo de vuelta es el miedo a las consecuencias.