Esta fue una tragedia que exige una investigación independiente, no un giro político. Ahora tenemos imágenes de vídeo desde múltiples ángulos que contradicen la versión de la administración sobre el horrible tiroteo de Minnesota. El propio Trump ni siquiera era consciente cuando el NYT se lo dijo. El agente se apartó y disparó a distancia de brazo contra un coche en marcha, aunque la política del DOJ prohíbe la fuerza letal para detener a un sospechoso que huye cuando no hay otra arma presente. Son las reglas.