Algunas personas son más susceptibles a la manipulación e adoctrinamiento que otras, y eso no es un insulto ni un fallo moral. Es una realidad bien documentada en psicología y neurociencia. Las personas que son profundamente empáticas, evitan el conflicto y están motivadas para ser "buenas" tienen más probabilidades de interiorizar mensajes basados en la culpa y la presión moral. Narrativas repetidas... especialmente los emocionales... Puede evitar el pensamiento crítico con el tiempo, incluso en personas inteligentes. Esto le está pasando a personas amables, educadas y bien intencionadas... A menudo porque les importa. La manipulación funciona mejor cuando secuestra virtudes como la empatía, la justicia y la compasión. Algunas personas pueden llegar a estar tan profundamente condicionadas que incluso salir de ello resulta psicológicamente amenazante. Sus creencias se convierten en su identidad. Una vez que la presión externa se interioriza, la gente ya no necesita ser manipulada, se lo hacen a sí mismos a través de la culpa y la vergüenza. No puedes convencerles de que no lo hagan. Porque sienten que el desacuerdo es peligroso. No sé exactamente cuál es el antídoto, pero sí sé que el pensamiento crítico y la capacidad de tolerar los matices podrían ayudar. Es triste saber que la gente está encerrada en una prisión moral, borrándose emocionalmente en nombre de la virtud.