Los tipos de interés de las tarjetas de crédito son increíblemente altos para los consumidores, pero limitar el tipo no es la solución. El verdadero problema: el mercado de estos préstamos es ampliamente poco competitivo y propietario. Debemos esforzarnos por construir un mercado más abierto para los fideicomisos y préstamos. Una vez que cualquier prestamista pueda competir, los clientes obtendrán una tasa mucho más baja y justa, basada en su solvencia. Sin esto, limitar los tipos simplemente excluirá a las personas del crédito por completo. Si tan solo alguien estuviera construyendo una red universal de préstamos donde cualquiera pudiera demostrar su fiabilidad y dejar que un ecosistema competitivo de curadores de activos compitiera para financiarlos, quienquiera que sean, dondequiera que estén... 🦋