La autosoberanía de los recursos computacionales acaba de volverse aún más importante. Ahora es un recurso natural. Si tu país no tiene centros de datos en tierra, vas a estar sujeto a la geopolítica. Dentro de unos años llegará una crisis en la que un estado priorizará el cálculo local sobre la exportación. Cortar los recursos de cómputo en el futuro será tan devastador como cortar el petróleo. La cifra de 7 billones de dólares no es suficiente.