Epicteto era un esclavo con una pierna rota. Su amo era dueño de su cuerpo. Dijo: puedes encadenar mi pierna, pero ni siquiera Zeus puede vencer mi voluntad. Se convirtió en el filósofo más famoso de Roma. Enseñó a emperadores. Nunca escribió ni una palabra. Su alumno tomaba notas. Esas notas sobrevivieron dos mil años. El hombre que no poseía nada dejaba más atrás que cada hombre que poseía todo.