El movimiento de Okta de usuarios a agentes es la clave, porque KYA devorará IAM una vez que los bots actúen, no solo en chat. Las ejecuciones firmadas convierten los registros en un bucle de confianza, que integra SaaS en VTS. Una pila, menos interfaces. Las pruebas superan a los avisos, así que los planos de control de agentes ganan.