ÚLTIMA HORA: Pam Bondi promete ir tras Obama y Biden por "conspiración criminal en curso" de "militarización gubernamental" contra Trump. En una sorprendente escalada de intentos de represalia durante la era Trump, la fiscal general Pam Bondi ha declarado abiertamente que el Departamento de Justicia está investigando lo que ella llama una "conspiración criminal" de una década por parte de los demócratas — una acusación tan amplia que haría sonrojar a un foro de mensajes de QAnon. Según Bondi, el Departamento de Justicia está ahora investigando la supuesta "ley legal" llevada a cabo bajo los presidentes Barack Obama y Joe Biden, alegando un esfuerzo masivo y coordinado para "instrumentalizar" el sistema judicial contra Donald Trump y sus aliados. ¿La ironía? Este anuncio llega mientras la misma administración utiliza agresivamente el poder federal para perseguir a críticos, periodistas y opositores políticos, todo ello mientras insiste en que ellos son las víctimas. Los comentarios de Bondi, emitidos a un medio conservador amistoso, enmarcan las acciones rutinarias de las fuerzas del orden como parte de un gran complot demócrata. Incluso sugirió que las investigaciones sobre Trump nunca fueron esfuerzos legítimos de aplicación de la ley, sino más bien una "conspiración criminal" continua que convenientemente justifica reabrir viejas quejas y castigar a enemigos percibidos. Aún más alarmante, Bondi y sus aliados parecen estar sentando las bases para eludir las garantías legales al calificar las investigaciones pasadas como "delitos continuos", una maniobra legal que los críticos advierten que podría usarse para borrar plazos de prescripción y atacar a oponentes políticos indefinidamente. Esto no es nada sutil. Es un plano. Al invocar la oscura "armamentización", Bondi repitió argumentos que durante mucho tiempo defendieron leales a Trump como Kash Patel, que han argumentado —sin pruebas— que instituciones como el FBI y el Departamento de Justicia existen únicamente para proteger a los demócratas y perseguir a los conservadores. El mensaje es claro: cualquiera que investigara a Trump es ahora el verdadero criminal. Y aunque Bondi afirma que esta cruzada trata de "proteger las libertades civiles", sus propias palabras sugieren lo contrario: una administración ansiosa por volver a litigar el pasado, reescribir la realidad y usar el poder fiscal como un golpe político. Esto no es rendición de cuentas. Es una retribución disfrazada de reforma. Y en esta nueva era, el Estado de derecho no es ciego — está mirando por encima del hombro. ¡Por favor, dadle a me gusta y comparte!