Cuando contrates, deberías asignar a cada persona a estas cuatro variables: - apetito por riesgo (cuánta ambigüedad metabolizan antes de entrar en pánico) - orientación al riesgo (crean riesgo o lo arbitrajean) - Preferencia temporal (dopamina corta vs pago retrasado) - necesidad de estado (¿pueden operar sin validación externa) La gente no se une a empresas, se une a regímenes de riesgo. Si desalineas esas cosas, lo vas a pasar mal.