El poeta Paul Valéry escribió algo en 1933 que no deja de volver a mi mente: "A ojos de quienes buscan ansiosamente la perfección, una obra nunca se completa realmente, sino que se abandona." No existe una versión perfecta. Simplemente llega el momento en que decides que has terminado—cuando eliges abandonar la búsqueda de algo mejor y aceptar lo que tienes delante como suficiente.