Un mensaje para los fundadores: Durante los buenos tiempos, está bien tener un marketing perezoso. Es fácil vender a la gente cuando todos están eufóricos. Pero aquí está la cosa, los tiempos fáciles han quedado atrás. Y ahora, la pereza ya no funciona. Los equipos que sobrevivirán hoy son aquellos que se obsesionarán con su marketing. Harán las cosas que necesitan hacerse, no las cosas que preferirían o no preferirían hacer. "Oh, no quiero ser la cara de mi marca." Este pensamiento perezoso funciona en buenos tiempos. Pero en tiempos difíciles, no tienes opción si quieres seguir vivo y relevante.