El Blue Monday ya pasó, pero enero sigue siendo pesado para muchas personas. Los gastos post-fiestas, los presupuestos más ajustados y la presión de comenzar el año de la manera correcta se acumulan silenciosamente. Añade la incertidumbre financiera y, de repente, cada decisión requiere más energía mental de la que debería. Esa es la parte de la que no hablamos lo suficiente. El estrés financiero no solo afecta al dinero. Afecta la concentración, el sueño, la motivación y la paz mental 🧠 Lo que ayuda no es tener todo resuelto. A veces, se trata de hablar con personas que entienden el tema, hacer preguntas, aclarar dudas y dar un paso a la vez. La claridad reduce la ansiedad. No tienes que cargarlo solo. Deberíamos hablar más sobre esto. ¿Cómo te va realmente este enero?