La alimentación restringida por tiempo (TRE) puede no mejorar la salud cardiometabólica si no cambias lo que o cuánto comes. Las mujeres con obesidad que practicaron TRE temprano (comiendo de 8 a 16 horas) o TRE tardía (de 1 a 9 de la noche) pero mantuvieron la ingesta calórica y la actividad física igual, no experimentaron cambios en su sensibilidad a la insulina, glucosa, lípidos, inflamación, estrés oxidativo ni en los fabricantes de composición corporal. El grupo TRE tardío sí experimentó un cambio posterior en su fase circadiana (~24 minutos) en comparación con el grupo TRE temprano. La alimentación con tiempo circadiano es importante, pero sin un énfasis en la calidad de la dieta, las mejoras metabólicas parecen modestas.